viernes, 6 de noviembre de 2009

LA DESPEDIDA - DE UN ESTUDIANTE

Cuando llego a Salamanca, Antonio la dejo donde ella le había indicado, antes de descender del coche, Julia le invito aquella misma noche, indicándole que también vendría su compañera de piso, y que lo quería hacer en agradecimiento por haberla llevado en el coche, Antonio se dirigió al hotel donde tenia reservada la habitación, y tal como habían quedado, a las diez el estaba como un clavo en la Plaza Mayor.
No habían pasado ni cinco minutos de su llegada, que aparecieron ellas por la plaza.
-Antonio, te presento a mi amiga que se llama Merche.
-¡Encantado!
-Igualmente- contestó ella
Era una chica joven que no tendría más de veintidós años, de la misma edad que Julia.
Empezaron a caminar, y terminaron en una cafetería antigua muy cerca de la plaza, que frecuentaban ellas, pues nada mas entrar, ya uno de los camareros les dirigió un saludo a las dos.
Empezaron hablar y como en todas de sus conversaciones, empezaron preguntando el por que estaba el allí, después de un rato de conversación y de explicarle lo que estudiaban cada una, y que Merche también hacia Medicina, entre las aficiones que comentaron cada uno Antonio dijo que le gustaba escribir como aficionado poesías,
-¿He visto que te has quedado sorprendida?- le dijo a Merche dirigiéndose a ella -¿acaso no te gusta la poesía?
Se quedó unos segundos callada, como si no supiera el que contestar.
-¡Si que le gusta! -¡contestó Julia!- además también escribe ella.
-¡Vaya, vaya!- le respondió sonriendo.
-De vez en cuando escribo alguna- dijo Merche.
-¿Me gustaría leer alguna tuya?- le dijo Antonio
-¿Es que las mías son muy malas?- dijo ella

NO EXISTE POESÍA MALA, SI LO ESCRITO REFLEJA SENTIMIENTO, SIMPLEMENTE EXISTE UN LECTOR BUENO O MALO

Por eso siempre serán buenas, por lo menos para el que las ha escrito.
Como Antonio tenía trabajo por la zona al menos durante dos días, volvieron a quedar para el día siguiente, en el mismo sitio.
Aquella noche, cuando Antonio apareció por la cafetería, ellas ya le estaban esperando.
-¡Buenas noches!
-¡Buenas noches! - contestaron
-¿Habéis cenado?
-¡No! - contestaron las dos a la vez.
-¡Esta noche os invito yo! – Dijo Antonio - ¿Donde os apetece que vayamos?
-Aquí al lado hay un bar., que hacen platos combinados- contesto Julia- además no es muy caro.
Empezaron a cenar y durante la misma estuvieron conversando sobre las poesías, ya en el café Antonio le pidió a Merche que se las enseñara, y cuidadosamente saco de su bolso unos folios grapados, donde ella misma había tenido la delicadeza de ordenar como bien le había parecido.
La primera que Antonio empezó a leer se titulaba así.

MI DESPEDIDA

Recuerdo cuando me vine
porque quería estudiar
llorando deje a mi madre
sin poderla consolar

Pues por dentro yo lloraba
con la garganta callada
y aún la sigo llorando
cuando me quiero acordar

Me fui donde yo quería
donde quería estudiar
y allí deje mi familia
que siempre me esperaran

Por todo lo que ellos hacen
y por lo que quiero ser
aunque aquí este sufriendo
por ellos estudiaré

Que con pena les dejé
el día que me marché
más ahora con el tiempo
esta pena que yo siento
la llevo mucho mejor


Al parecer Merche lo había pasado mal, al principio cuando se marcho de su pueblo y así lo quiso reflejar en la poesíapues era de entender que aunque se había marchado con otras amigas, no es fácil el estar lejos de la familia.
-¿Y tus padres como lo están llevando?- le preguntó Antonio.
-No tengo Padre, solo madre, y tres hermanos más.
-Lo siento de verdad.
-Hace ya mucho tiempo, yo apenas tenía nueve años, quien lo esta sintiendo y lo sentirá toda la vida es mi madre, ella lo pasó muy mal, y toda vía en fechas criticas se acuerda como el primer día. Pero ahora dejemos eso- término diciendo Merche.
-¿Supongo, Antonio que tu habrás traído alguna poesía de las tuyas?

continuara ..........

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